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miércoles, 12 de junio de 2013

El mal gusto es atemporal, intemporal y muy a destiempo


La idea que tengo a cerca del mal  gusto la reflejé hace algunos años en un microcuento que se llama:
Lógica reflexiva


Observando a mi vecina, que siempre está metiendo la nariz en los asuntos de otros: comprendí que el olfato carece de sentido del gusto.


(24 palabras)


Sigo pensando igual. Claro que, todas las narices no huelen de la misma forma. La importancia de la nariz es mucha. Aunque no lo crean. Conocí un caso de un individuo desmemoriado que llevaba toda la vida perdiéndose cosas porque las olvidaba. Se olvidó de crecer, de amar, de reproducirse… y seguiría perdiéndoselas sino se hubiese olvidado también de respirar. ¡Ah, amigo! ¡Hasta aquí podíamos llegar! Es vital saber hasta dónde se puede llegar. Pero, ¿qué parte, glándula u órgano nos marca el límite? ¡El cerebro!, habrá gritado un listillo (,a para no discriminar, aunque nosotras sabemos que...). Bueno, bueno. Pues, no. El cerebro está muy de moda. Dicen que hace de todo (lo mismo dijeron del microondas). Yo creo que tanta fama se le ha subido a la cabeza. Cerebro/cabeza, cerebro/cabeza, cerebro/cabeza... de tanto oírlo no se pueden separar. ¡Total!, ¿para qué? A fin de cuentas, el cerebro solo sirve para pensar. Ahora, otra vez el listillo(,a...) que salta con lo de la boina. Eso lo hace la cabeza. ¡No mezclemos, no mezclemos, porque empezamos a mezclar las cosas y no sabemos dónde nos llevarán!  El cerebro, el cerebro...¿Alguien le ha encontrado alguna utilidad más? ¡No tiene sentido!

Refutado lo del cerebro, la siguiente opción sería el corazón. Me encanta el corazón. Con sus curvas voluptuosas y siempre en mi parte favorita, a la izquierda, tan rojo, roja, como yo. Pero después de pensar, con el cerebro, llegué a la conclusión de que el corazón no sirve más que para amar y para que te lo partan. Solamente. De ninguna forma puede ser el órgano que buscamos para limitar. ¡No tiene sentido!

Solo sirve para amar y para que te lo partan...¿Y para dejar de amar? -de nuevo el listillo (,a...) que me empieza a hartar-. Miré, usted, señor (,a...), el proceso para dejar de amar se realiza en dos partes: en la primera SE AMA, hasta aquí llega el corazón, y en la segunda parte del proceso SE PIENSA que el individuo, o razón de nuestro amor,  PENSAMOS que no nos merece, o PENSAMOS que merecemos algo mejor, o PENSAMOS  que no nos quiere porque siempre llega tarde y/o borracho y/o sin ningún detalle de amor, o porque vete tú a saber lo que PENSAMOS... y entonces dejamos de amar ¿Alguien ve la relación entre cerebro y pensar? El corazón no es capaz de dejar de amar por sí solo, ¿quién soy yo para atribuírselo? Además, ¡qué no quiero! A ver   sí se nos sube a la cabeza y tenemos un conflicto órganoterritorial. La palabra cabezón por fin tendría lógica.

Ahora, adelantándome al listillo (,a...) que algo sacará para revocarme la autenticidad de mi argumento con la segunda eficacia del corazón: para que te lo partan. "Si sirven para que te lo partan, también servirá para partir."
Si sirven para que te lo partan, también servirá para partir... ñi, ñi, ñi, ñi. ¡Jo!  Que te lo partan es una acción extrínseca. Nadie se parte el corazón, se lo parten. ¿Como se le parte el corazón a alguien? Pues, PENSANDOPENSANDO, hay muchas maneras, pero todas las tengo que PENSAR... ¿He dicho PENSAR? Si no atan cabos yo lo dejo, por favor!... PENSEMOS que los atan, entonces sabrán que el corazón, por sí mismo, no parte nada. Y ahora, sí. Hemos llegado a donde esperaba. Al principio, a la nariz. Lugar en donde estaríamos de no haberse metido nadie. No doy nombres. 

Con la lógica reflexiva del micro, llegamos a la conclusión de que la nariz carece de sentido del gusto, a secas. Nadie dijo nada del mal gusto.  El sentido de toda esta disertación es que yo afirmo que el mal gusto es atemporal, intemporal y muy a destiempo, y además, huele. Exacto. La nariz huele. Por eso  he sabido todo el tiempo que la parte, glándula u órgano que buscábamos era el olfato. Además, ¡es el único que tiene sentido!

Que la nariz huele nadie me lo va discutir, pero mi afirmación de que mal gusto huele, seguramente sí. ¡Hombre, qué si! Esto, en vez de una entrada de blog, parece una manifestación de listillos (,as...). Como todos los argumentos se tienen que demostrar, pasemos de la teoría a la práctica. De  aquí http://listas.20minutos.es/lista/reliquias-asombrosas-de-personajes-famosos-300031/  saqué las fotos y argumentos prácticos de esta teoría. No creo que después de ver estas imágenes (algunos las llaman reliquias), duden que huela.


EL CEREBRO DE EINSTEIN

EL CEREBRO DE EINSTEIN
Se encuentra en University Medical Center, Princeton, New Jersey. Lo extrajo sin permiso el Dr. Thomas Harvey. ¡Qué mono el doctor!  Total, para saber lo que nosotros sabemos sin desmembrar: el cerebro vivo sirve para pensar y muerto para dar qué pensar.

DEDO DE GALILEO

DEDO DE GALILEO
Se encuentra en el Museo di Storia della Scienza, Florencia. En realidad son dos dedos,  un pulgar y un corazón de mano y fueron amputados de los restos mortales... ¡menos mal! Pues, esto es otro descubrimiento matématico, dedo  =  cerebro. Muertos sirven para dar qué pensar. 

HUESOS DE LOS OÍDOS DE BEETHOVEN




HUESOS DE LOS OÍDOS DE BEETHOVEN
Viva la ironía. Se los quitaron en la autopsia pero con el tiempo se perdieron. Continúan perdidos, pero dos fragmentos del cráneo reaparecieron en 2005 en Danville, California. Las pruebas de ADN demostraeon su autenticidad y ahora están en la Universidad Estatal de San José.

EL CORAZÓN DE CHOPIN





EL 
CORAZÓN DE CHOPIN  Not comment.


EL PENE DE RASPUTÍN





EL PENE DE RASPUTÍN
Russian Museum of Erotica, St. Petersburgo
Raputín era un gran ... ¡Ruso!, por ejemplo.
¿Todavía no huelen?

EL HÍGADO DE LOS SIAMESES CHUNG




EL HÍGADO DE LOS SIAMESES CHUNG
¿Huele o no huele? Ese afán de mostrar y exponer partes del cuerpo es un poco enfermizo ¿o no? Lo consideran obras o reliquias... yo, para el televisor, prefiero el toro y la gitanilla de toda la vida.




muñecas gitanillastoro de osborne, toro de soborne

Podría haber puesto:

La cabeza de Tomás Moro
El corazón de Juana de Arco
Un tumor en el maxilar superior izquierdo de Grover Cleveland
Fragmentos del cráneo de Abraham Lincoln
La pierna derecha de Sarah Bernhardt
La mano de San Andrés...

Creo que si habéis llegado hasta aquí, estaréis de acuerdo conmigo y si no, al menos le habré echado narices.



3 comentarios:

  1. La verdad que tu blog debería llamarse LA CAJA DE PANDORA!
    me encanta! es caótico,ecléctico,muy tú...dulce,dura,inocente,dolorida...

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  2. Todo lo que busco y lo encuentro aquí. Muy interesante!
    Un abrazo, Ainhoa.

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  3. Me has hecho un lio la cabeza jaja. Me ha gustado la forma del escrito. La verdad es que es un tema de narices. Un abrazo compañera.

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