Blog con derechos de autor

martes, 3 de junio de 2014

Infidelidad

Fotografía de RollingFishays

Infidelidad



Como enfermizas flores,
el pecado es terco en el remordimiento
y en la miseria de la culpa,
y aunque almohademos las sienes para dormir,
para no encontrarnos repugnantes en el lecho,
y no perdernos, rotos, en el llanto,
la noche se torna delito
cuando sucumbimos al placer clandestino.
Ruedan sobre las cabezas
aciagas aves negras de infortunio,
revoloteándonos como viejas rameras.
La voluntad se hace leve y se eleva
en la inmensidad, somera y desvaída
como reflejos celestes de albura.
Más allá del sino truncado
la lumbre pura que tiembla,
titila en sus últimos fulgores,
arrojando la matriz del amor al más absoluto abismo.


©Ainhoa Núñez

2 comentarios:

  1. Tu texto tiene un final perfecto, Ainhoa. Me gusta la forma en que das vida a la incertidumbre y la caída. Muy buen trabajo. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Estás logrando un lirismo que me encanta, te vuelves como etérea..

    ResponderEliminar

Popular Posts